Los asambleistas denuncian que una patota les tienen vedados los accesos para evitar protestas contra la megaminería. Es fuertemente cuestionado el accionar represivo en la ciudad de Andalgalá donde la mayoría de los vecinos se opone a la explotación minera a cielo abierto y con el uso de cinauro. Denuncian el "sitio" de la ciudad, y la prohibición del ingreso de la prensa y de los organismos de derechos humanos.